miércoles, 20 de mayo de 2009

La aventura de ser maestro

Según los conceptos vertidos por el maestro José Manuel Esteve, en cuanto a ser maestro, considero que es una tarea sumamente difícil que incluso me atrevería a decir que no cualquiera es maestro, es decir en cuanto a cargar con la enorme responsabilidad que esto implica, mas no es una vanagloria personal ya que aun sigo teniendo dificultades para desarrollar esta noble tarea.
Llama mi atención lo que el maestro Esteve menciona, de que esta profesión es una tarea ambivalente, donde te puedes aburrir o puedes alcanzar el cielo mediante la interacción maestro-alumno.
Creo que en mis inicios, batallé bastante para darme a entender con los jóvenes, que por cuestiones personales, tuve que dar clases de ingles en el nivel medio superior, en el cual era para mí bastante desconocido ya que solo había, hasta ese momento, trabajado con chicos de primaria.
Creo que el enfrentarme a adolescentes, no fue fácil, solo sentía que era yo el maestro y que ellos me obedecería y dar por hecho todo lo demás.
Entonces el ver que se aprende a ser profesor por ensayo y error, es decir en la práctica diaria, viendo que es una inmensa labor la que se tiene enfrente y que no es una cuestión de un solo día o de una sola clase. El ver la labor del maestro como algo placentero al momento de interactuar con el alumno, de buscar el sentido amable y agradable de la tarea como profesor es algo que se debiera dar con la experiencia. A veces la sociedad solo ve la parte negativa de este trabajo, haciendo una crítica dura de nosotros, pues solo se centran en lo superficial, de ahí que comenten que únicamente hacemos como que trabajamos y que tenemos muchos días de descanso, etc. De ahí la importancia de dignificar nuestra labor.
Al entrar al salón, inmediatamente se da una relación mágica entre el maestro y el alumno, pues en ese lapso de 50 minutos suceden muchas cosas, que en lo personal, todas contribuyen con el binomio enseñanza aprendizaje, ya que cualquier detalle por insignificante que este sea, tiene importancia y hace que la clase tenga ese buen sabor de boca que se siente al final de la misma. Por eso se tiene que estar siempre alerta de todo cuanto sucede en el aula, no solamente basado en los contenidos como si los alumnos son los que aprenden y yo el que enseño, sino como algo que va mas allá. Algo que se da en la relación cotidiana, y partiendo de ahí creo que la disciplina ya no será un problema tanto el alumno como el maestro se sentirán realmente satisfechos de cumplir con la más bella de las profesiones.

1 comentario:

  1. Buenas noches Sesario:
    Todas las personas que ejercemos esta hermosa profesiòn, pasamos por lo mismo, pero el paso de tiempo nos da la experiencia sin olvidar que tenemos que actualizar nuestros conocimientos y la forma de enseñar, debido a que los requerimientos de la Sociedad son diferentes.
    Saludos
    Magda

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