Hola, a todos, reciban un caluroso saludo.
Yo me inicié como profesor hace ya 23 años en Cd. Lerdo; Dgo., en la Escuela Normal Urbana Federal Gral. Lázaro Cárdenas del Río.
En realidad ingresé a esta escuela Normal porque no tenía más recursos económicos como para pensar en realizar otra carrera; pero ya en el proceso, me fue gustando la carrera de Profesor. En ese entonces (1985), aún era de cuatro años después de la secundaria, posteriormente en 1986 ingresé a la Escuela Normal Superior de la Laguna en Gómez Palacio; Dgo. en la especialidad de inglés cursos intensivos ya que siempre me ha llamado la atención el idioma inglés - aclaro que fui criticado en aquel entonces, pues me decían que esa especialidad era como pérdida de tiempo, debido a las horas que se impartían en secundarias.- eso no me interesó, pues yo me sentía seguro de lo que quería y así, culminé esta carrera en la ciudad de Durango.
El ser profesor, tanto en primaria como en educación media superior, en esta época que me ha tocado vivir, ha sido todo un reto, pues por el hecho de ser una profesión muy noble en esencia, se necesita poner en juego nuestros cinco sentidos y no dormirnos en nuestros laureles, así, vemos que hay innovaciones que van surgiendo, y sobretodo los alumnos que ingresan a nuestras escuelas son diferentes de una generación a otra.
Desde hace 16 años trabajo en un Colegio de Bachilleres, impartiendo la materia de inglés y realmente no es fácil trabajar con adolescentes, ya que es muy diferente el trato que requieren ellos, a como son los alumnos de primaria. Ser profesor es algo muy serio. Con mucha responsabilidad y no podemos darnos el lujo de jugar con los jóvenes, en algo que es tan importante, como su preparación. Ser docente en educación media superior, ha significado para mí, estar siempre buscando la manera de cómo saberle llegar al alumno. Ha significado esfuerzo diario; pero también gratísimas satisfacciones que se guardan en nuestros corazones, sobre todo cuando le agradecen a uno el haber sido su maestro. Tengo motivos de satisfacción, cuando los alumnos me comentan que les ha servido mucho el inglés que llevaron conmigo, cuando veo a jóvenes desenvolverse en alguna profesión y que siguen adelante. Pero también me doy cuenta que hay jóvenes que no les gusta el idioma inglés, y eso me desmoraliza. Cuando veo que lo toman como algo ligero y que no le dan importancia; se convierte a veces en tragos amargos, sobretodo porque sé que no está en mis manos solucionar alguna problemática de los alumnos.
Esa es la labor que tengo a diario como profesor de educación media superior. Un reto y un esfuerzo que tarde o temprano será valorado.
Atentamente:
Profr. Sesario Ibarra Holguín.

